jueves 14 de diciembre de 2017 | Enviá tu noticia

Cooperativa Industrial de La Plata: “No sabemos cómo vamos llegar a fin de año”

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Se trata de la CITA, primera fábrica recuperada en Argentina. Funciona en 115 y 62 y vive por estos momentos una delicada crisis, debido a los tarifazos y la apertura de importaciones. “Estamos poniendo el hombro para tener alguna mínima actividad y no tener que bajar la cortina”, advirtieron.

El presidente de la Cooperativa Industrial Textil Argentina, Sergio Yosco, alertó sobre el complicado presente que atraviesan y expresó que están paralizados en el plano productivo. También hizo hincapié en el impacto que representó para su actividad los tarifazos en los servicios de luz y gas, junto con la apertura de importaciones.

Al respecto, Yosco comparó la situación actual con otros momentos de crisis para los cooperativistas: manifestó que en 1976, en plena dictadura cívico-militar, la apertura de importaciones fue “el primer gran simbronazo” pero que, en aquel tiempo, la cooperativa tenía “espalda” para hacer frente a “esas políticas neoliberales”. Algo similar ocurrió en 2001, cuando en medio del estallido económico y social, los cooperativistas entraron en una convocatoria de acreedores porque “nuevamente esas políticas de apertura y no apostar a la producción nacional hacen que una pyme como nosotros no pueda soportarlo”, explicó.

El trabajador aseguró que CITA venía manteniendo niveles de producción que le permitían funcionar con normalidad hasta hace 2 años. Luego, llegó el primer gran conflicto: “Las tarifas nos generan un gran perjuicio. Fue lo primero que nos afectó. Nos aumentaron cuatro veces las tarifas y desde ahí la rentabilidad de lo producido ya no fue la misma”, sostuvo. De esa manera, detalló que en el caso de la luz, pasaron de pagar $17 mil a $55 mil y, en el caso del gas, de $7 mil a $28 mil.

Por otro lado, habló directamente sobre cómo afectó la apertura de importaciones a los cooperativistas que tienen sede en 115 y 62. Dijo que, de los 80 mil metros de tela mensuales que producían, el número se redujo a 20 mil. Algo similar sucedió con la cifra de cooperativistas, que disminuyó a la par de la crisis: pasaron de tener 70 asociados a 30 en unos pocos meses.

Cabe recordar que la CITA es una empresa recuperada convertida en cooperativa en el año 1952 gracias a sus trabajadores. Desde hace décadas, fabrican telas planas de algodón, que sirven para fabricar gabardinas para ropa de trabajo, tela para sábanas, ropa hospitalaria y guardapolvos, entre otras prendas.

 

 

 

 

 

Imagen: Hernán Fouillet

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